Estas nueve narraciones muestran el nacimiento de la mente de un novelista, y son la materia prima que alimentó el surrealismo de la ficción posterior de Bulgákov. Cuando aún no se había secado la tinta de su diploma, a los veinticuatro años, el doctor Bulgákov, licenciado cum laude en la Universidad de Kiev y especializado en enfermedades venéreas e infecciosas, fue enviado a los desiertos helados de la Rusia rural, que en 1916-1917 carecían...